La
carne suina utilizada para la preparación de los embutidos bergamascos procede
del “cerdo pesado italiano”. Todo el ganado tiene que aportar la marca de
origen de la provincia de procedencia del cerdo, su número de matrícula y el
mes en el que ha sido marcado. Todos
los embutidos típicos bergamascos, a la inmisión en comercio, tienen que
aportar una contraseña específica aprobada por el Comité que garantize que el
producto corresponda a específicas prescripciones establecidas por la ley.